El RIMPE (Régimen Simplificado para Emprendedores y Negocios Populares) simplifica el impuesto a la renta de los negocios pequeños en Ecuador. Pero dentro del régimen conviven dos categorías con obligaciones muy distintas — y buena parte de la confusión con el RIMPE viene de no distinguirlas.
Las dos categorías
RIMPE Emprendedores
- Negocios y personas con ingresos brutos anuales dentro del rango que fija la norma para la categoría (el techo vigente, consultalo en el SRI).
- Emiten facturas electrónicas normales, con IVA desglosado.
- Declaran IVA y pagan el impuesto a la renta con una tarifa progresiva simplificada sobre ingresos.
RIMPE Negocios Populares
- La categoría de menores ingresos del régimen.
- Emiten notas de venta (comprobante simplificado), no facturas electrónicas.
- Pagan una cuota fija anual de renta.
Quiénes NO entran al RIMPE
El régimen excluye ciertas actividades sin importar el nivel de ingresos: entre otras, quienes están en relación de dependencia exclusivamente, ciertas actividades profesionales y de transporte, construcción, y actividades específicas listadas en la norma. Si tu actividad está excluida, tributás en el régimen general aunque factures poco.
Cómo factura cada categoría, en la práctica
- Emprendedor: factura electrónica con firma electrónica, XML autorizado por el SRI y RIDE para el cliente. En Factoa, idéntico al régimen general — el sistema aplica tu régimen automáticamente en cada comprobante.
- Negocio popular: notas de venta. Si el negocio crece y el SRI lo recategoriza como emprendedor, pasa a facturar electrónicamente — el cambio de documentos es inmediato y conviene tener el sistema listo antes.
Lo que el RIMPE no cambia
- El IVA de los emprendedores es real: se cobra, se declara y se paga como en el régimen general. Lo simplificado es la renta.
- Las retenciones existen: según la operación, te pueden retener o tenés que retener.
- Los comprobantes se almacenan por el plazo legal, como todos.
Si superás los límites
La categorización se revisa con tus ingresos declarados: superar el techo de negocios populares te vuelve emprendedor, y superar el del RIMPE te saca al régimen general. Tu facturación no se detiene por el cambio — pero tus declaraciones sí cambian de forma, así que es el momento de sentarse con el contador.
¿Arrancando de cero? El orden correcto: primero confirmá si estás obligado a facturar electrónicamente, después conseguí tu firma electrónica, y con eso Factoa te deja emitiendo el mismo día.