El régimen de pequeño contribuyente es la puerta de entrada de la mayoría de los negocios chicos en Guatemala: simplifica el IVA a una tarifa fija sobre los ingresos y reduce las obligaciones formales. Pero tiene letra pequeña que conviene entender antes de elegirlo — sobre todo si tus clientes son empresas.
Cómo funciona el régimen
- IVA con tarifa fija: en lugar de compensar débitos y créditos como el régimen general, el pequeño contribuyente paga una tarifa fija sobre sus ingresos brutos facturados (el porcentaje vigente está en la Ley del IVA — verificalo en el portal de la SAT).
- Declaración simplificada mensual: se declara y paga sobre lo facturado en el mes.
- Límite de ingresos anuales: el régimen tiene un techo de ingresos. Si lo superás, la SAT te traslada al régimen general — el cambio puede ser de oficio.
- Sin crédito fiscal propio: el IVA de tus compras no se acredita; es parte de tu costo.
Cómo factura un pequeño contribuyente
Desde la incorporación del régimen a FEL, el pequeño contribuyente emite su factura de pequeño contribuyente como DTE: se genera en línea, la certifica un certificador autorizado y queda registrada ante la SAT, exactamente igual que una factura del régimen general. En Factoa la emisión es idéntica — el sistema sabe tu régimen y emite el tipo de documento correcto.
¿Pequeño contribuyente o régimen general?
Una forma honesta de decidirlo:
- Quedate en pequeño contribuyente si le vendés a consumidor final, tus ingresos están cómodos bajo el techo del régimen y querés la contabilidad más simple posible.
- Considerá el régimen general si tus clientes son empresas que exigen crédito fiscal, si tus compras con IVA son grandes (en el general ese IVA se acredita), o si vas a superar el límite de ingresos de todas formas.
El cambio de régimen se gestiona ante la SAT y conviene correr los números con un contador — con los reportes de ventas y compras de Factoa, esa conversación toma minutos.
Errores comunes del régimen
- Facturar de menos "porque el impuesto es sobre lo facturado": la SAT cruza tus DTE con tus movimientos; la subfacturación es la infracción más fácil de detectar del sistema.
- No vigilar el techo de ingresos: pasarse sin darse cuenta significa obligaciones del régimen general aplicadas con retroactividad.
- No emitir factura por ventas pequeñas: la obligación de emitir DTE existe desde el primer quetzal.
¿Todavía no estás emitiendo en línea? La guía de cómo empezar a emitir FEL ante la SAT te deja facturando en un día.